
"Necesitamos mujeres en todos los niveles de decisión de la sociedad, para cambiar la dinámica, y asegurarnos de que sus voces sean escuchadas y atendidas, no pasadas por alto e ignoradas."
-Sheryl Sandberg
Lo que nos motivó
En Ecuador, solo el 15 % de los cargos directivos están ocupados por mujeres, según datos de Mujeres por Ecuador basados en Deloitte (junio 2024). Sin embargo, en el sector exportador esa cifra se dispara al 52,7 %: más de la mitad de los puestos gerenciales son ocupados por mujeres, y en las MiPymes incluso superan ligeramente a los hombres (50,1 %).
En el ámbito global, la tendencia es aún más clara. Según McKinsey, las empresas con mayor diversidad de género en equipos ejecutivos tienen un 25 % más de probabilidad de superar a sus competidores en rentabilidad. A nivel mundial, alcanzar al menos 30 % de mujeres en posiciones ejecutivas se asocia a un aumento del 1 punto percentual en el retorno sobre activos, lo que impulsa la sostenibilidad y competitividad del negocio.
El progreso en Ecuador es notable: la brecha global de género ha mejorado, ubicando al país en el puesto 16 del Foro Económico Mundial 2024, con una puntuación del 78,8 %. Además, gracias a políticas como la Ley de Cuotas y la Economía Violeta, se ha reducido la desigualdad salarial al 15 %, y la participación laboral femenina supera el 53 %.

Rentabilidad y desempeño financiero
Toma de decisiones y resiliencia
Innovación y cultura organizacional
Brechas y avances globales
Según McKinsey (2024), las empresas con más del 30% de mujeres en altos cargos tienen un 48% más de probabilidades de superar en rentabilidad a sus pares con menos diversidad de género.
Según Harvard Business Review (2024), los equipos con mayor diversidad de género toman decisiones empresariales más efectivas en un 73% de los casos, frente al 58% de los equipos menos diversos.
Según un informe de LinkedIn (2025), el 76% de los empleados en empresas con líderes mujeres reportan mayor satisfacción laboral versus el 62% en empresas con liderazgo masculino predominante.
Solo el 28% de los puestos directivos a nivel mundial son ocupados por mujeres, pero en los últimos 5 años, su participación aumentó un 8%, según ONU Mujeres (2025).
