"Necesitamos mujeres en todos los niveles de decisión de la sociedad, para cambiar la dinámica, y asegurarnos de que sus voces sean escuchadas y atendidas, no pasadas por alto e ignoradas."

-Sheryl Sandberg

Lo que nos motivó

En el mundo hoy en dìa hay más mujeres que ingresan a la universidad,  posgrados y fuerza laboral, sin embargo estudios internacionales como el de Catalyst de junio de 2016 confirman que únicamente el 4.2 por ciento de los máximos cargos directivos (CEO) de las empresas del Fortune 500 en los Estados Unidos corresponden a mujeres .  En Ecuador, esta realidad no difiere mayormente.  De acuerdo al estudio IPSOS – BID 2016, el 89% de empresas tiene a hombres en cargos de Presidente de Directorio y el 90% en cargos de Gerencia General.

De acuerdo al análisis de Catalyst, las compañías que tienen más mujeres como ejecutivas obtienen, en promedio,  un 26% más de retorno del capital invertido.

En consecuencia fomentar deliberadamente una mayor presencia de mujeres en posiciones de liderazgo y alta dirección debería ser una prioridad estratégica para las organizaciones que deseen obtener los siguientes  beneficios:

Innovación y Mejor Toma de Decisiones

Liderazgo

Complementario

Mejor Respuesta a las Necesidades de  los Clientes

Ganar la Guerra

de Talento

Según un estudio de MIT y Carnegie Mellon mientras más diversidad de género hay en un equipo mayor la “inteligencia colectiva” que entre otras  cosas facilita una mejor escucha y mayor apertura a la crítica constructiva para evitar tomar decisiones apresuradas. 

McKinsey realizó un estudio en el que participaron 9.000 líderes a nivel global. De los 9 comportamientos de liderazgo que conducen a un mejor desempeño de las organizaciones, las mujeres tienden a aplicar más unos comportamientos, otros igual a los hombres y unos menos que los hombres. Estas competencias diferentes pero complementarias hacen que las organizaciones sean más efectivas y competitivas. 

Según un estudio de MIT y Carnegie Mellon mientras más diversidad de género hay en un equipo mayor la “inteligencia colectiva” que entre otras  cosas facilita una mejor escucha y mayor apertura a la crítica constructiva para evitar tomar decisiones apresuradas. 

Atraer, desarrollar y retener al talento femenino garantiza robustos  pools de altos potenciales y planes de sucesión.